El viaducto de San Pedro. Tramo Las Dueñas-Novellana de la Autovía del Cantábrico
Si por algo se caracterizan las obras de la Autovía del Cantábrico, A8, es por su complejidad. Este tramo, de poco más de siete kilómetros, sufrió varios cambios desde su proyecto original: la construcción no prevista del enlace de Oviñana, variar su trazado en 2 km o duplicar los viaductos de Albuerne y Lindabarcas. Sin embargo, lo más costoso y complicado ha sido la ampliación del Viaducto de San Pedro, su refuerzo y reparación.
Piedad Bullón
A-8 Autovía del Cantábrico, la obra pendiente
El proyecto de la A-8 va a comunicar por fin toda la cornisa cantábrica, una idea con orígenes remotos, demorada por las dificultades que plantea una geografía indomable. Ya en los años 70 del siglo pasado se inició una primera fase, que en 1995 conectó Bilbao con Santander. Hoy, tras años de espera, sólo faltan 17 tramos para que el deseo secular se haga realidad.
Piedad Bullón






































