El Gremio de Constructores de Obras de Barcelona y Comarcas ha clausurado la Asamblea General anual con la intervención del Consejero Delegado de la Empresa Municipal Barcelona d’Infraestructures Municipals, Joan Conde. Conde ha asegurado que “el Ayuntamiento de Barcelona no dejará de hacer ninguna obra que ya haya adjudicado por causa del plan de ajuste económico”, aunque ha admitido que “en algunos casos sí que se producirán aplazamientos en su ejecución”. El Consejero Delegado de BIMSA ha cifrado en 138 millones de euros el ahorro previsto por el consistorio barcelonés en el ámbito de las inversiones en obra pública para el período 2010-2011, que se obtendrá principalmente por el aplazamiento de algunas actuaciones. En cualquier caso, Conde ha puesto énfasis en el compromiso inversor del Ayuntamiento de Barcelona, que “permitirá una inversión global de 500 millones de euros en el ejercicio 2011”.
Joan Conde también ha anunciado que “el plan financiero para el próximo mandato está cifrado en 2.000 millones de euros” y ha destacado que “el Ayuntamiento de Barcelona continuará invirtiendo en el área de promoción económica, con el objetivo que la ciudad continúe estando bien posicionada en los mercados internacionales, y en política social”.
Aprovechar las oportunidades de negocio internacionales
En su intervención en el transcurso de la Asamblea General del Gremio de Constructores, su Presidente, Néstor Turró, ha destacado que “las empresas constructoras del país han de perder el miedo a salir al exterior para identificar buenas oportunidades de negocio en otros países”. Durante el año 2009 el Gremio de Constructores acogió delegaciones empresariales procedentes de Italia, Bulgaria, Brasil, Colombia y Chile. Turró ha reivindicado que “estos encuentros facilitan el intercambio de experiencias en el sector de la construcción por parte de empresas de diversos países y pueden generar sinergias positivas y abrir las puertas de nuevos mercados en las empresas del país”.






































