La nueva infraestructura férrea conseguirá la incorporación de Extremadura a la Red española de alta velocidad. La mejora en condiciones y tiempos de viaje en la conexión de Extremadura con Portugal y el centro de la Península, hará que los ciudadanos extremeños vivan toda una revolución la próxima década. El nuevo trazado que se está construyendo, en vía doble electrificada y ancho internacional, será apto para tráfico mixto de viajeros y mercancías y se ha diseñado según parámetros que permitan alcanzar a los trenes de viajeros velocidades superiores a los 300 Km/h.
La línea se ha dividido, a efectos administrativos, en dos tramos, Madrid-Oropesa (139 kilómetros) y Talayuela -Cáceres-Badajoz (369 kilómetros). En el primero, sus primeros 52 kilómetros los comparte con la línea de alta velocidad Madrid – Sevilla, hasta las inmediaciones de la Sagra. De aquí parte el nuevo trazado, que se dirige hacia Talavera de la Reina y el límite provincial y autonómico entre Toledo y Cáceres. Hasta Talavera de la Reina el trazado se apoya en la actual línea férrea Madrid-Valencia de Alcántara. Después, el nuevo trazado discurrirá junto a la autovía N-V hasta que en Oropesa vuelve a recuperar el corredor de la línea actual. Este primer tramo concluye en el límite de la provincia de Toledo con Cáceres. El Ministerio de Fomento es el encargado de desarrollar los trabajos de construcción de este primer tramo Madrid – Oropesa. La nueva estación de alta velocidad de Talavera de la Reina, forma parte de una integración urbana del ferrocarril, incluida en el marco del Protocolo de integración del ferrocarril en dicha localidad firmado por Fomento, Adif, Junta de Castilla - La Mancha y Ayuntamiento.
El segundo tramo inicia la parte del proyecto cuya construcción se ha encomendado a Adif , desde Talayuela hasta la frontera hispano portuguesa. Se inicia en el término municipal de Talayuela, pasa luego por Navalmoral de la Mata, donde se ha previsto una estación y continúa junto al corredor ferroviario actual hasta llegar a la nueva estación de Plasencia, en Fuentidueñas. El nombre de esta última estación se debe a que Plasencia es el núcleo urbano más próximo y de mayor población a la que la futura estación dará servicio, y el apelativo Fuentidueñas viene tomado del paraje en el que está situado un antiguo apeadero. El tramo, hasta Cáceres, con una longitud aproximada de 140 km, salva en todos los casos las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) de Torrijos, embalse de Castrejón, Rosarito, Navalcán y Valdecañas, así como las llanuras de Oropesa, lagartera y Calera y Chozas. Igualmente quedan protegidos los LIC de la Sierra de San Vicente y Barrancas de Talavera entre otros más alejados de la línea ferroviaria.
Desde Plasencia, la línea gira al sur, dirección Cáceres y Mérida, manteniendo una orientación sensiblemente paralela a la Autovía de la Plata o al trazado de la línea actual del ferrocarril Madrid – Valencia de Alcántara. Para optimizar la funcionalidad del corredor, la solución en Mérida se configura mediante una línea directa a Badajoz y un by-pass pasante por la estación actual, de forma similar al diseño de la línea de alta velocidad Madrid-Zaragoza-Barcelona-frontera francesa a su paso por las ciudades de Zaragoza y Barcelona.
Desde su creación hace cuatro años, Adif ha puesto en servicio más de 550 km de líneas de alta velocidad, y en la actualidad continúa trabajando en diversas fases de proyecto y construcción en, aproximadamente, 2.400 km de nuevas líneas incluidas en el PEIT.






































